D.O. Cariñena

En 1932, coincidiendo con la creación de las denominaciones de origen, se inaugura la Estación Enológica de Cariñena, desde donde se impulsan nuevas técnicas de cultivo y elaboración, pero la Guerra Civil y sus posteriores consecuencias retrasan el giro hacia la calidad hasta los años setenta, poco después de que los vinos comenzasen a ser embotellados.

Es en los ochenta cuando se da el gran salto cualitativo en la elaboración del vino con la introducción de nuevos sistemas de cultivo, la inversión en tecnología y la adopción de nuevas prácticas enológicas.

La zona

Ocupa la comarca natural del Campo de Cariñena, zona llana del curso medio del Ebro, situada a unos 400 metros sobre el nivel del mar y que solo se hace más movida al sur, a las estribaciones del Sistema Ibérico, donde el viñedo se cultiva hasta los 800 metros de altitud. Los suelos son cascajosos, con elevada proporción de cal y poco fértiles. El clima es continental, con inviernos muy fríos y veranos muy tórridos, con acusado contraste térmico día-noche, sobre todo en las zonas más elevadas. Es muy seco (350 mm. Al año) y afectado por el Cierzo, viento frío y seco del norte.

Las uvas

Es tierra de garnacha y, a pesar de que da su nombre a una variedad de uva autóctona de esta parte del Ebro, la verdad es que apenas (conocida como Mazuelo, su nombre Riojano, en casi toda la comarca) en los viñedos de Cariñena. Se introdujeron Cabernet Sauvignon, Merlot y, últimamente Syrah (las dos últimas en fase de experimental), que conviven con las autóctonas Tempranillo, Monastrell y Juan Ibáñez. En blancas, Viura y Moscatel Romano y Parellada.

Los vinos

Los más característicos son los tintos, que van ganando en finura y equilibrio. También blancos sin demasiado relieve y rosados frutales, así como tradicionales dulces de Moscatel.

Bodegas en la D.O.

Conozca las diferentes bodegas distribuidas por Bodegas Collado dentro de la denominación de origen.

Bodegas Solar de Urbezo
Bodegas Collado