D.O. Manchuela

Joven D.O., adquirió el estatus en Julio de 2000, aunque ya en la primitiva división oficial de Denominaciones de Origen de 1966 figurase diferenciada de sus regiones vecinas. En 1997, un grupo de bodegueros y viticultores comenzaron a realizar fuertes inversiones en tecnología e infraestructuras, con el objeto de aumentar la calidad de sus caldos y así propiciar el salto de Indicación Geográfica de Vinos de la Tierra a Denominación de Origen.

Aun tratándose de una D.O. que desde su creación elaboraba mayoritariamente tintos, en la actualidad, y en especial a partir de 2008 predominan blancos y rosados, entre los que cabe destacar los interesantes rosados de Bobal, agradable recuerdo de los magníficos rosados plenos de fruta roja tradicionales de la zona.

El denodado esfuerzo en pro de la excelencia en los caldos, de las bodegas de la zona, unido a la decidida apuesta de las nuevas generaciones de enólogos por la uva reina de esta D.O., la autóctona Bobal, bien en coupages con casi cualquier uva de origen mediterráneo, bien como monovarietal, unido con la aplicación modernas técnicas de viticultura y vinificación han alejado a esta uva de sus rasgos mas rústicos, dando lugar a vinos memorables, frescos y elegantes, siendo especialmente reseñables los que nacen de la Bobal cultivada  a partir de los 700 metros de altitud.

La D.O. cuenta a día de hoy con algo menos de 4.000 hectáreas de viñedo sobre un total de 72.000 hectáreas de terreno, repartidas entre 994 viticultores y 35 bodegas. La producción en la añada 2008 fue de 1.546.479 litros, destinándose el 60% del los mismos a la exportación.

La zona

 La Manchuela esta compuesta por 69 municipios de Albacete y Cuenca, enmarcada entre los valles de los ríos Júcar y Cabriel, se ve favorecida por unas condiciones edafoclimáticas muy particulares que dan un marco idóneo para garantizar la personalidad y extraordinaria calidad de sus vinos.


Los suelos arcillosos con base calcárea proveniente de los sedimentos de ambos ríos, recogen y mantienen el agua de lluvia que cae cuando aún no ha crecido la uva, son un importante factor de calidad para la zona. Los viñedos se ubican a una altitud de entre 600 y 1.100 metros sobre el nivel del mar, con una orografia prácticamente llana, salvo por los desniveles que trazan los ríos.

El clima es continental, influido por los vientos húmedos del Levante. La escasa humedad, la ausencia casi total de lluvias entre los meses de mayo y septiembre, y la gran cantidad de horas de sol recibidas durante su maduración hacen que el riesgo de enfermedades sea ínfimo, y por lo tanto su calidad no se ve afectada por tratamientos fitosanitarios. Las altas temperaturas diurnas producidas por el viento de poniente y el frescor nocturno de la brisa mediterránea favorecen una maduración lenta y una perfecta formación de los polifenoles de la uva.

Las uvas

Siendo la Bobal reina indiscutible de la D.O., los constantes esfuerzos de las bodegas de la zona por mejorar la calidad así como por ampliar su oferta con vinos de diferente corte,  han hecho necesaria la  inclusión de otras uvas que arropen y acompañen a las tradicionalmente cultivadas en la zona. Autóctonas y foráneas, tradicionales y de reciente incorporación, todas ellas aportan a las bodegas de la zona los mimbres necesarios para armar maravillosos vinos.

Las variedades blancas autorizadas son: Albillo, Chardonnay, Macabeo (o Viura), Sauvignon Blanc, Verdejo, Pardillo, Viognier y Moscatel de grano menudo.

En cuanto a las variedades tintas las permitidas son: Bobal, Cabernet Sauvignon, Cencibel (o Tempranillo), Garnacha, Merlot, Monastrell, Moravia dulce, Syrah, Garnacha tintorera, Malbec, Moravia agria, Mazuelo, Graciano, Rojal, Frasco (ó Tinto Velasco), Petit Verdot, Cabernet Franc y Pinot  Noir.

Los vinos

Desde que se desgajó de la D.O. La Mancha, una decidida apuesta por la calidad frente a la cantidad en la producción y una amplia oferta en vinos hacen que podamos encontrar vinos para todos los gustos, tranquilos, espumosos, jóvenes, maceración carbónica, fermentados en barrica, cortas crianzas, largas crianzas, tintos, rosados y blancos y en cada tipo diversos coupages y estilos.

Los blancos, tradicionalmente elaborados con Macabeo, son  pálidos, en ocasiones con reflejos verdosos o acerados, afrutado aroma a manzana de intensidad media, agradables y fáciles de beber. La inclusión de nuevas variedades en los coupages ha venido a a dar mas matices y complejidad, en los fermentados  en barrica  encontramos vinos de mayor estructura y recorrido.

Los mejores  rosados de la zona parten de la Bobal, dando unos vinos de potentes aromas a frambuesa y otras frutas rojas, con agradables notas de hierbas, en su paso por boca se nos muestran sabrosos, frescos y equilibrados.

El vino tinto de esta D.O. es de color cereza con cierta similitud al manchego, afrutado, con matices de zarzal y en algunos de matorral mediterráneo, en ocasiones podemos encontrar un fondo terroso, en boca se muestran suaves, cálidos y sabrosos, cuando estamos ante un buen monovarietal de Bobal la intensidad de la zarzamora es extraordinaria y son muy sabrosos.

En el espumoso, por tener la posibilidad de partir de mayor variedad de uvas que el cava, podemos encontrarnos diversos aromas y matices que pueden hacerlo muy interesante, de cualquier modo su producción es aun muy limitada.

Bodegas en la D.O.

Conozca las diferentes bodegas distribuidas por Bodegas Collado dentro de la denominación de origen.

Bodegas Ponce
Bodegas Collado