D.O. Ribera del Duero

La extraordinaria imagen de calidad lograda por la Denominación de Origen Ribera del Duero se debe, en gran medida, a las primeras marcas y bodegas que, hacia principios de los 80, apostaron por esta zona como gran productora de vinos tintos y rosados. Ellas fueron el germen de las más de 200 bodegas que hoy conforman esta región vinícola. Las tierras que se agrupan bajo la Denominación de Origen Ribera del Duero se sitúan en la meseta norte y en la confluencia de cuatro provincias integradas en la Comunidad Autónoma de Castilla y León: Burgos, Segovia, Soria y Valladolid.

La zona

La Ribera del Duero se localiza en la gran meseta septentrional de la Península Ibérica, el río Duero es el eje que une a más de 100 pueblos extendidos a lo largo de una franja vitícola de unos 115 km de longitud y 35 de anchura.

Las específicas condiciones climatológicas que se producen en esta franja vitícola, caracterizan el cultivo de la vid en la Ribera del Duero, provocando una gran influencia a lo largo del ciclo vegetativo de las viñas. De esas especiales condiciones depende, en gran medida, la calidad de los caldos obtenidos.

La climatología de la Ribera del Duero es continental, se caracteriza por una pluviometría moderada-baja (450 mm de lluvia al año), unida a veranos secos (40 ºC) e inviernos largos y rigurosos (-18 ºC), y con acusadas oscilaciones térmicas a lo largo de las estaciones.

El suelo está formado por un gran zócalo antiguo arrasado y, en parte, recubierto por sedimentos terciarios. El mayor volumen de estos sedimentos está constituido por capas más o menos lenticulares de arenas limosas o arcillosas., y destaca la alternancia de capas, tanto de calizas como de margas e, incluso, de concreciones calcáreas.

El relieve de la zona oscila entre las lomas interfluviales, con cotas de 911 metros, y los valles, con una altura topográfica situada entre los 750 y 850 metros.

Las uvas

La Tempranillo conocida como Tinta Fino o Tinta del país, es la variedad principal, siendo la que otorga color, aroma y cuerpo a los vinos de Ribera del Duero. Otras variedades  admitidas son: Cabernet Sauvignon, Merlot, Malbec, Garnacha Tinta y Albillo

Los vinos

La D.O. Ribera del Duero ampara vinos tintos y rosados. Los tintos deben contener al menos un 75% de Tempranillo y varían desde los jóvenes brillantes, frescos y muy afrutados a los más complejos Gran Reserva. A los dos años, los Crianza tienen una elegancia sutil y un aroma profundo. Sin embargo, estos vinos pueden mejorar aún más después de ese periodo, llegando a madurar más de diez años y continuar ganando en botella.

Las modernas técnicas de elaboración del vino de la Ribera del Duero producen unos caldos que se pueden beber jóvenes. En los criterios de envejecimiento se sigue lo estipulado en el Reglamento de la D.O. y en la Legislación española vigente. Éstos pueden ser Jóvenes, Crianzas, Reservas y Gran Reserva.

La producción del tradicional rosado ha disminuido de forma importante respecto a las cantidades que se hacían hace 30 años, aunque las calidades se han ido mejorando en estos últimos años.

Bodegas en la D.O.

Conozca las diferentes bodegas distribuidas por Bodegas Collado dentro de la denominación de origen.

Aalto
Bodegas Neo
Pago de Carraovejas
Pago de los Capellanes
De Blas Serrano
Grupo Matarromera
Hermanos Pérez Pascuas
Bodegas Viña Vilano
Grupo Artevino
Dominio Romano
Pagos del Rey
Vinos Divertidos
Bodegas Collado