D.O. Txakolí de Bizkaia

Bizkaia es un Territorio Histórico incluido en la Comunidad Autónoma del País Vasco. Se encuentra por tanto en el Norte del Estado Español, contando con una amplia zona costera, bañada por el Mar Cantábrico.

Se trata de una zona con un fuerte desarrollo industrial y urbano en la que la agricultura ha conseguido mantenerse gracias al esfuerzo de un colectivo de agricultores y ganaderos que han trabajado fuerte por conservar los cultivos tradicionales y por el reconocimiento de su calidad.

Los vinos producidos en la zona son conocidos popularmente “Txacolí”,  tuvieron un pasado esplendoroso, con una importante presencia social y económica. Sin embargo, a finales del siglo XIX se produjo un lento declive que le llevó a vivir una situación muy distinta. No es hasta principios de los años ochenta cuando un grupo de bodegueros se agrupa alrededor de la Asociación de Txakolineros de Bizkaia (BIALTXA) y con el apoyo de la Administración Vasca se lanza a la recuperación del Txacolí de Bizkaia.

Fruto de este trabajo y colaboración nace en el año 1.994 la Denominación de Origen “Chacolí de Bizkaia – Bizkaiko Txakolina”. Nace con el objeto de dar a conocer, valorizar y amparar este vino ancestral, fruto de la viticultura atlántica de variedades autóctonas.

La zona

Las viñas se encuentran en situaciones bien orientadas, con una buena exposición al medio día, en media ladera, bien drenadas y aireadas. Hay diversidad de zonas y emplazamientos que aportan características peculiares a los txakolis elaborados, aunque dentro de la misma línea común imprimida por la Denominación de Origen.

Hay comarcas donde la superficie de viñedo y el número de bodegas es algo superior a la media. Estamos hablando principalmente de las comarcas de Uribe y de la de Urdaibai.

Dentro de la primera destacan el Valle de Txori-Herri (Zamudio, Derio, Lezama, Larrabetzu, etc.) o el municipio de Bakio. En la segunda comarca se encuentran Gernika, Busturia, Muxika o Kortezubi, entre otros.

Existen otras zonas productoras tradicionales de menos superficie como la Comarca de las Encartaciones, con sus viñas de Zalla, Balmaseda o Gordexola. O también al Durangesado con sus viñedos dominados por las cresterías de los montes Amboto y Oiz, en los municipios de Elorrio, Amorebienta, Euba, Durango o Abadiano.

Las viñas tienen presencia en zonas más separadas y diferentes como el municipio de Orduña, enclave situado en el valle de Ayala, frende a la Comarca de Lea-Artibai, tanto en sus valles (Markina) como en su desembocadura (Lekeitio y Mendexa).

Las uvas

La denominación de origen surge con el objeto de mantener las características organolépticas del Txakoli de Bizkaia y de sus variedades autóctonas, se establece un límite en su utilización. Así en la elaboración de Txakolis amparados, las bodegas no podrán superar un porcentaje de superficie de viñedo de estas variedades. Posteriormente se incluyen una serie de nuevas variedades autorizadas.

La vid se cultiva en suelos de media ladera, resguardados de los vientos del norte y buscando siempre zonas de máxima insolación para conseguir la maduración de las uvas, a una altitud media de 50 – 200 m.

Los viñedos ofrecen condiciones agro-climáticas según las diferentes zonas:

La particular disposición geográfica y orografía de valles y montañas en dirección NW – SE., que favorecen la insolación solar.

Temperaturas templadas en verano gracias al efecto regulador del mar, que favorecen una lenta maduración.

La pluviometría ronda entre 1.000 – 1.300 mm., con lluvias más abundantes en invierno, primavera y parte del otoño.

Los vientos frecuentes de componente sur en el periodo otoñal propician la correcta maduración de la uva.

Los suelos son variados, siendo en general de poca profundidad, ligeramente ácidos y de textura franco arcillosa, sobre roca caliza y margas, ligeramente ácidos.

El clima es de tipo atlántico, húmedo y templado. Aunque se trata de una zona con una menor luminosidad a causa de las nubes y la condensación, el viñedo recibe una mayor insolación gracias a encontrarse en parcelas con una especial orientación.

La forma de cultivo habitual es el de espaldera, con marcos de plantación que oscilan entre 3 x 1,5 m. y 2,5 x 1,10 m.

Los vinos

El rendimiento de transformación de uva a vino se reduce de 72 a 70 litros de vino por 100 Kg. de uva. La tipología de vinos es variada, habiéndose incorporado nuevas elaboraciones en los últimos años

-Txakolí Blanco:

Representa entre un 85% y un 90% de la producción total. Elaborado principalmente con las dos variedades blancas recomendadas, Ondarrabi Zuri y Ondarrabi Zuri Zerratia. De tonalidades que van del amarillo pálido al amarillo pajizo, pudiendo tener tonalidades verdosas. Brillante y cristalino. Destacan sus aromas primarios, de intensidad media, con una amplia gama de matices en los que predominan las notas de fruta, junto con otras florales y herbáceas.

En boca tienen un gusto típico, ligeramente ácido, fresco y equilibrado. El final de la sensación en boca es medianamente persistente, pudiendo aparecer un postgusto ligeramente amargoso.

-Txakolí Blanco Fermentado en Barrica:

Las producciones de determinados viñedos, ubicados en parcelas con buenas exposiciones, permiten su fermentación en barricas de madera de roble. Presentan colores que van del amarillo pajizo al amarillo pálido, limpios y brillantes. Presentan aromas de intensidad media – alta, con presencia de notas frutales y florales, ensambladas con otras balsámicas.

En boca son vinos frescos, equilibrados y complejos. Persistentes, con un postgusto en el que vuelven a parecer las notas frutales, florales y balsámicas.

-Txakolí Rosado:

Llamado tradicionalmente “Ojo de Gallo”, en su elaboración se aporta un mínimo del 50% de la variedad tienta recomendada Ondarrabi Beltza.

De color rosa, con matices entre el fresa pálido y el frambuesa. Limpio y brillante. Aromas de pequeños frutos silvestres, con recuerdos a huerta y pimiento verde, propios de la variedad.

En boca son vinos de estructura ligera – media, fáciles de beber, frescos y vivos. Post gusto largo y afrutado que recuerda también a la variedad.

-Txakolí Tinto:

Elaborado con la variedad Ondarrabi Beltza, es un vino de carácter joven, con una personalidad muy marcada y diferenciada. De color rojo intenso, con tonalidades que van del rojo cereza al violáceo. Destacan por sus aromas primarios de gran intensidad, con notas de pequeños frutos, pimiento verde y huerta…

Vinos de estructura media, frescos, adecuadamente tánicos, con postgusto afrutado con recuerdos de huerta y pimiento verde, propios de la variedad.

Son vinos que por su estructura y complejidad, algunas elaboraciones permiten la crianza, por lo que a estas características hay que añadirle la posible presencia en nariz de notas tostadas, pudiendo complementarse en boca con notas de madera de mayor complejidad.

-Espumoso y Vendimia Tardía:

Se trata de nuevos tipos de vino que no coinciden ni en su forma de elaboración ni en sus características organolépticas con el tradicional txakoli. Por ello, se optó por incluirlos.

Bodegas en la D.O.

Conozca las diferentes bodegas distribuidas por Bodegas Collado dentro de la denominación de origen.

Itsasmendi
Bodegas Collado