Más de 65 años en el sector

Desde 1948, tres generaciones dedicadas a la distribución del vino.

 

Remontándonos al año 1948, van tres generaciones dedicadas a la distribución del vino que avalan nuestra profesionalidad y conocimiento dentro de este sector.

 

Inició la actividad Don José Calama, en Abril del año 1948. Eran otros tiempos y el consumo no estaba tan diversificado. Andalucía era tierra de finos (Jerez, Montilla, Condado de Huelva, Málaga…) los destilados se limitaban a aguardientes y brandys, las cervezas y tintos eran escasos y prácticamente se limitaban a la temporada de verano.

Motocarro de Bodegas Collado

Motocarro con el que Don José repartía el vino en sus comienzos junto a su compañero “El Corneta”.

Tiempos muy distintos, con pocos medios y de consumo mayoritario de granel. Don José se inició con contrato de representante trasladándose por la zona en los autobuses Portillo. Posteriormente utilizó los bajos de la Venta Toledo como  almacén y compró un motocarro para la distribución. Salvador Baldón conocido por el “Corneta” por haber  realizado tal función en el ejército, se encargaba del reparto además de desempeñar funciones de recadero en Guadiaro. Este buen señor fue gran  aficionado al vino, que unido a la inestabilidad del motocarro hizo chorrear el preciado líquido en más de una curva y esquinas de Guadiaro.

 

Posteriormente, en el año 1.964, a Don José Calama le tomó el relevo Don Pedro Collado, el mercado había ido cambiando y diversificándose, en parte por los modismos creados por el turismo. En esta etapa se incorporan al portafolio; finos embotellados, tintos varios y diversos destilados embotellados.

A partir del año 1989 hasta la actualidad la titularidad del negocio pasa a Juan Antonio Collado, si bien con anterioridad a esta fecha ya fue tomando experiencia  en el negocio trabajando con su padre. Tras la incorporación de su esposa Josefa Alfaro, se ubicó el negocio en la actual dirección y motivados por los cambios que se producirían en esta década en el mapa vinícola de España, se animan a diversificar y ampliar aún más la oferta de vinos.

 

Para ello se proponen ofrecer las denominaciones de origen más representativas, y procurando que éstas fuesen las más señeras de España. A su vez se pretendió seleccionar de éstas aquellas bodegas emergentes y de reconocida reputación  intentando en su conjunto poder ofrecer una gama lo más variada posible en cuanto a zonas de producción, variedades de uva, procesos de elaboración, etc. se refiere.

Motocarro de Bodegas Collado

Primeras facturas de las que hay constancia.

Conocedores del gran potencial y calidad que adquirirían los vinos españoles, se  muestran dispuestos a divulgar entre aquellos que se dejen sorprender por la gran diversidad y calidad de los vinos que comienzan a salir al mercado. Conscientes de que rechazar la gran oferta existente por ser de una zona desconocida, o desprestigiada por la baja calidad de otros tiempos, impedirá disfrutar la variedad de vinos que van surgiendo por toda la geografía de España.

Anecdotario de la vinoteca

Situaciones de los personajes más representativos de nuestra historia, retratadas en lienzo.

Salvador, el más pequeño de los hijos de Salvador Baldón y el más travieso, al succionar desde un bocoy de vino con una goma, la mete por el rabillo del pantalón de Don José.

Don José Calama con el primer vehículo adquirido por la empresa conducido por Salvador Baldón “El Corneta”.

Dos buenos aficionados al vino, Don José y Salvador Baldón. Don José se resistía a quedarse con la copa vacía.

Copa Bodegas Collado